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Editorial / Consumo

Cierre de Vivanta: qué hacer si eres paciente, proveedor o trabajador

Aestes, el grupo al que pertenece la cadena dental Vivanta, ha cerrado temporalmente desde el 26 de octubre todas sus clínicas en España, unas 130. Quedan miles de pacientes con tratamientos a medias, muchos proveedores con facturas sin cobrar y cientos de trabajadores pendientes de qué pasará con sus contratos, y casi todo lo que pueden hacer depende de tener los papeles en la mano y no dejar pasar los plazos del concurso.
Por Judit Ríos · 26/10/2026 · 12 min de lectura
Cierre de Vivanta: qué hacer si eres paciente, proveedor o trabajador

La sociedad que explota las clínicas, Clínicas Vivanta, S.L.U., fue declarada en concurso de acreedores el 3 de septiembre de 2026 por la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Madrid, plaza n.º 12 (procedimiento 606/2026), y ese mismo auto abrió directamente la fase de liquidación a petición de la propia empresa. La administración concursal la ejerce FTI & Partners Corporate Recovery Spain, S.L.P.

La venta a Donte Group, propietario de Vitaldent, que habría permitido mantener abierta buena parte de los centros, ha decaído. Según ha publicado elEconomista, la empresa se quedó sin caja a mediados de octubre y ha empezado a preparar, junto con la administración concursal, una liquidación ordenada. Todavía cabe que el grupo se venda entero o por partes, pero hoy nadie puede asegurar qué clínicas volverán a abrir ni en qué condiciones.

Las dos fechas que importan. El plazo general para reclamar en el concurso terminó el 15 de octubre de 2026, aunque todavía se puede hacer con peor posición para cobrar. Y los proveedores pueden recuperar el IVA de las facturas impagadas hasta el 15 de diciembre de 2026.

Ve directamente a tu caso: tengo un tratamiento a medias · lo pagué con financiación · soy proveedor · quiero recuperar el IVA · trabajo en una clínica · preguntas frecuentes

Qué hacer si tienes un tratamiento a medias en Vivanta

  • Pide tu historia clínica. Hazlo por escrito y pide el historial completo, con las radiografías y los escáneres en formato digital. Tienes derecho a una copia, la necesitará cualquier otro dentista para continuar el tratamiento y es la mejor prueba de lo que se hizo y de lo que quedaba por hacer.

  • Reúne todos los papeles. El presupuesto, el contrato, las facturas, los justificantes de pago y los correos o mensajes que te hayas cruzado con la clínica.

  • Comprueba quién te cobró. Mira en tu factura o en tu contrato qué sociedad aparece. Hay clínicas Vivanta franquiciadas o gestionadas por otras sociedades del grupo, y tu reclamación va contra la que figure en tus papeles.

  • Las promesas, por escrito. Si te dijeron que otra clínica terminaría tu tratamiento sin coste, pide que te lo confirmen por escrito. Las garantías que se anunciaron dependían de una venta que hoy está en el aire.

  • El aviso de la puerta. Vivanta ha colgado en sus clínicas un cartel que dice que «suspende temporalmente su actividad» y remite a su página de continuidad del tratamiento. Ahí explica que la administración concursal intenta vender las clínicas en las próximas semanas, y tiene un formulario para pacientes con una urgencia o un tratamiento en curso. Si quieres continuar el tratamiento, rellénalo y guarda una captura de lo que envías. Pero no lo tomes como una reclamación: la página no dice si la continuidad tendrá coste ni en qué condiciones, y no sustituye a reclamar lo que pagaste.

  • Reclama lo que pagaste y no recibiste. Como Vivanta está en concurso, ya no se le reclama a la clínica: hay que dirigirse a la administración concursal, que es el profesional que ha nombrado el juzgado para gestionar la empresa, hacer la lista de a quién se le debe dinero y repartir lo que haya. Basta un escrito o un correo con tus datos, lo que pagaste, lo que no te llegaron a hacer y copia de los justificantes. Se envía directamente a la administración concursal y no al juzgado, porque lo que se presenta en el juzgado no cuenta. FACUA ha abierto una plataforma para afectados por el cierre de Vivanta donde publica los datos de contacto de la administración concursal (dirección postal, correo y teléfono).

  • Sé realista con lo que se recupera por esta vía. En una liquidación, los pacientes cobran después de otros acreedores y muchas veces solo una parte. Por eso, si financiaste el tratamiento, la reclamación a la financiera suele ser más útil (te lo explico en el apartado siguiente). Y si hiciste algún pago después del 3 de septiembre, indícalo en tu escrito, porque esos pagos pueden tener preferencia para cobrar.

  • Si se te pasó el plazo, reclama igualmente. El plazo general terminó el 15 de octubre de 2026, pero se sigue admitiendo hasta que se cierra la lista definitiva de acreedores, aunque entonces se cobra detrás de los demás.

  • Dónde pedir ayuda. La oficina de consumo de tu ayuntamiento o de tu comunidad autónoma atiende estas reclamaciones sin coste. Y si el importe es alto, la financiera no te responde o no tienes claro cómo reclamar en el concurso, conviene que un abogado revise tu caso. Los colegios de abogados tienen además servicios de orientación jurídica gratuita.

Si pagaste el tratamiento con financiación

Si es tu caso, tienes más margen que quien pagó al contado. Cuando el préstamo se contrató para pagar ese tratamiento concreto, normalmente a través de la propia clínica, lo que la clínica deja de cumplir se puede oponer a la financiera.

  • Escribe a la financiera. Explica que el tratamiento no se está prestando, pide que dejen de pasar los recibos y que te devuelvan lo pagado por la parte que no has recibido.

  • Guarda copia de todo. De ese escrito y de la reclamación previa que hayas hecho a la clínica.

  • No dejes de pagar por tu cuenta. Si lo haces sin haberlo comunicado antes, puedes acabar en un fichero de morosos.

Qué hacer si eres proveedor de Vivanta con facturas pendientes

Laboratorios dentales, distribuidores de material, empresas de mantenimiento, de limpieza o de software, propietarios de locales. Si tenías facturas pendientes con Vivanta, tu forma de cobrar pasa por el concurso, y el orden en que se cobra depende de cuándo se generó cada factura.

  • Comunica tu crédito. Directamente a la administración concursal (no al juzgado), con las facturas, los albaranes y el contrato. Si se te pasó el plazo del 15 de octubre, comunícalo igualmente cuanto antes, porque se reconoce con peor rango, pero se reconoce.

  • Separa el antes y el después del 3 de septiembre. Lo que suministraste o prestaste después de la declaración de concurso no entra en el reparto general: se debe pagar a su vencimiento, y así hay que reclamárselo a la administración concursal.

  • Recupera lo que es tuyo. Si tienes bienes en las clínicas (equipos en alquiler o en depósito, material en consigna), pide a la administración concursal que te los devuelva, con la documentación que acredite que son tuyos. Con los centros cerrados, cuanto antes lo pidas, mejor.

  • Cuidado con romper el contrato. El concurso, por sí solo, no te permite resolverlo, y una cláusula que diga lo contrario no vale. Pero si es un contrato de duración (alquiler, mantenimiento, suministro periódico) y te dejan de pagar lo posterior al concurso, sí puedes resolverlo por incumplimiento.

  • Mira tus garantías. Si tienes un aval, un pagaré o una garantía de un tercero, revisa si puedes reclamar directamente al garante.

  • Revisa antes de enviar. Si el crédito es importante, o tienes equipos en las clínicas, conviene que un abogado revise la comunicación del crédito y la petición de devolución, porque un error de clasificación puede hacerte cobrar más tarde o no cobrar.

  • Si tienes personal en las clínicas. Esos trabajadores siguen siendo tuyos aunque hayas perdido el cliente, y tienes que darles instrucciones y seguir pagándoles mientras decides qué hacer.

Recupera el IVA de las facturas que no vas a cobrar

Es lo que más se olvida y tiene un plazo que ya corre. Si emitiste facturas a Vivanta antes de la declaración de concurso y no te las han pagado, puedes recuperar el IVA que ingresaste en Hacienda emitiendo una factura rectificativa. El plazo es de dos meses desde que terminó el de comunicación de créditos, así que en el concurso de Clínicas Vivanta acaba el 15 de diciembre de 2026.

La factura rectificativa hay que enviarla también a la sociedad concursada y a la administración concursal, y después comunicarla a Hacienda por su sede electrónica en el plazo de un mes desde que se emite. Conviene hablarlo ya con tu gestoría, porque pasado el 15 de diciembre ese IVA ya no se recupera por esta vía.

Si trabajas en Vivanta o en una empresa que le prestaba servicios

El cierre deja en el aire a la plantilla de las clínicas y también al personal de las empresas que trabajaban para ellas, como la limpieza o el mantenimiento. La situación de unos y otros no es la misma, porque la empresa que les debe instrucciones y sueldo es distinta.

Si tu empresa es Vivanta

  • Tu contrato sigue vivo. Un cierre temporal no le pone fin. Mientras no recibas por escrito un despido, un ERTE u otra decisión, sigues siendo trabajador y tienes derecho a cobrar tu sueldo aunque no puedas trabajar. Pide instrucciones por escrito y guarda tanto tu mensaje como la respuesta.

  • Los despidos pasan por el juez del concurso. Al estar la empresa en concurso, los despidos colectivos y los ERTE se tramitan ante él, con un periodo de consultas con la representación de los trabajadores. Mantente en contacto con ella.

  • Revisa lo que te deben. Lo que conste en la contabilidad de la empresa se incluye en la lista de acreedores aunque no lo reclames, pero conviene comprobar que la cifra es correcta cuando se publique la lista y reclamar si no lo es. Los salarios posteriores al 3 de septiembre, y los del último mes antes del concurso hasta el doble del salario mínimo, se cobran antes que el resto.

  • El FOGASA. Si la empresa no puede pagar salarios o indemnizaciones, el FOGASA los cubre hasta unos límites. Hay un plazo para pedirlo, así que no lo dejes pasar.

  • No firmes una baja voluntaria. Con ella pierdes el paro y la indemnización.

  • Atento a una posible venta. Si aparece un comprador para parte de las clínicas, la venta puede incluir a la plantilla (la oferta de Donte que decayó contemplaba 656 trabajadores), así que conviene seguir lo que se decida en el concurso.

Si trabajas para una empresa contratada por la clínica

  • Tu empresa sigue siendo la misma. Quien te contrató sigue siendo tu empresa aunque haya perdido este cliente, y tu contrato sigue vivo. Tiene que decirte qué haces a partir de ahora y, mientras no lo haga, pagarte. Escribe a tu coordinador o al departamento de personal poniéndote a disposición y pidiendo instrucciones.

  • Otro centro o despido. Tu empresa puede ofrecerte otro centro o despedirte por la pérdida del servicio, con carta y la indemnización que corresponda. Si el cambio de centro trae otro horario u otra jornada, tienes opciones que conviene valorar antes de responder.

  • Tu antigüedad, completa. Comprueba en tu nómina la que te reconocen. Si llevas muchos años en el mismo centro aunque hayas pasado por varias empresas, tiene que figurar entera, porque de ella depende cualquier indemnización.

  • Si te llega una carta de despido. Fírmala como recibida y «no conforme». Cobrar la indemnización no te impide reclamar, pero el plazo para hacerlo es corto: veinte días hábiles.

Preguntas frecuentes sobre el cierre de Vivanta

¿Ha cerrado Vivanta definitivamente?

A 26 de octubre de 2026, el cierre se ha presentado como temporal (el aviso en las clínicas dice que «suspende temporalmente su actividad»), pero la empresa ha empezado a preparar una liquidación ordenada y su futuro depende de que aparezca un comprador.

¿Dónde consulto los datos del concurso?

En el Registro Público Concursal (publicidadconcursal.es), buscando «Clínicas Vivanta», aparecen el juzgado, el auto y la administración concursal. Los datos de contacto para enviar la reclamación los recoge también la plataforma de afectados de FACUA.

¿Quién es la administración concursal?

Es el profesional que nombra el juzgado cuando una empresa entra en concurso. Se encarga de gestionarla, hacer la lista de acreedores y repartir lo que haya. En el caso de Clínicas Vivanta es FTI & Partners Corporate Recovery Spain, S.L.P., y es a quien se dirigen las reclamaciones, tanto de pacientes como de proveedores.

¿Hasta cuándo puedo reclamar lo que pagué?

El plazo general terminó el 15 de octubre de 2026. Después todavía se puede reclamar, hasta que se cierra la lista definitiva de acreedores, aunque lo que se reclama tarde se cobra detrás de los demás.

¿Recuperaré el dinero de mi tratamiento?

Depende de cómo pagaste. Si lo financiaste, la vía más rápida suele ser la financiera. Si pagaste al contado, cobrarás lo que resulte del concurso, que a menudo es solo una parte, y por eso es importante enviar tu reclamación a la administración concursal.

¿Puedo dejar de pagar la financiación?

No por tu cuenta. Primero hay que reclamar por escrito a la clínica y a la financiera.

¿Qué pasa con mi historia clínica si la clínica no vuelve a abrir?

La obligación de conservarla no desaparece con el cierre. Pídela por escrito cuanto antes a Vivanta o a la administración concursal.

La situación cambia casi a diario y es posible que en las próximas semanas aparezca un comprador para parte de las clínicas. Mientras tanto, lo que de verdad protege a pacientes, proveedores y trabajadores es tener todo por escrito y no dejar pasar los plazos.

Información actualizada a 26 de octubre de 2026.

Judit Ríos · Abogada colegiada en el Il·lustre Col·legi d'Advocats de Manresa. Familia, civil y mercantil.

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