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Editorial / Reclamaciones

Reclamar una deuda: el burofax paso a paso

Cuando alguien te debe dinero y da largas, tienes dos herramientas que funcionan de verdad. La primera es el burofax de reclamación: una carta formal, con constancia legal, en la que le dices cuánto debe, por qué, y le das un plazo (normalmente quince días) advirtiéndole de que, si no paga, iréis al juzgado. La segunda, si el burofax no surte efecto, es el juicio monitorio: una vía judicial ágil, pensada precisamente para reclamar deudas.
Por Judit Ríos · 07/09/2026 · 2 min de lectura
Reclamar una deuda: el burofax paso a paso

Empieza siempre por el burofax. Parece poca cosa, pero hace tres cosas importantes: deja prueba fehaciente de que reclamaste, interrumpe la prescripción de la deuda, y en muchos casos basta para que el deudor pague, porque ver aparecer a una abogada le cambia el cálculo.

Por qué el burofax es tan efectivo. Mientras persigues por teléfono o por mensajes, la otra parte se acostumbra a no pagar porque no pasa nada. El burofax rompe esa comodidad: pone la deuda por escrito, con fecha y con acuse de recibo, y anuncia consecuencias reales. Además, si luego hay que ir a juicio, demuestra que intentaste la vía amistosa y que el deudor no actuó de buena fe. Eso siempre suma.

Cómo funciona el juicio monitorio. Si el burofax no basta, se presenta la solicitud de monitorio ante el juzgado, acompañada de la prueba de la deuda (una factura, un contrato, un reconocimiento de deuda, unos mensajes). A partir de ahí pueden pasar tres cosas: que el deudor pague, que no conteste, o que se oponga. Si no paga ni se opone en el plazo que le dan, el procedimiento termina y puedes pasar directamente a embargarle bienes hasta cobrar. Solo hay juicio propiamente dicho si el deudor se opone.

¿Sirve para cualquier deuda? Sirve para deudas de dinero que puedas acreditar: facturas impagadas, rentas de alquiler, un préstamo entre particulares, gastos de comunidad. No hay un mínimo legal, aunque para importes muy pequeños te diré con honestidad si compensa el esfuerzo.

Lo que yo hago por ti. Reviso si tu deuda está clara y no ha prescrito, redacto y envío el burofax con mi firma, y si hay que seguir, preparo el monitorio y te digo su coste antes de dar un paso. Tú recuperas lo tuyo; yo me encargo del cómo.

Cuéntame cuánto te deben y con qué lo puedes demostrar, y te digo cómo lo recuperamos.

→ Reclamar un impago

Judit Ríos · Abogada colegiada en el Il·lustre Col·legi d'Advocats de Manresa. Familia, civil y mercantil.

¿Tienes un asunto parecido? Cuéntamelo y te digo qué opciones hay.

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