Divorcio de mutuo acuerdo: qué necesitas
En ambos casos el corazón del asunto es el mismo: el convenio regulador. Es el documento donde dejáis por escrito y cerrado todo lo que hay que decidir, para que nadie tenga que volver a discutirlo más adelante.
Qué recoge el convenio regulador. Aquí se pacta lo importante: con quién viven los hijos y cómo se reparte el tiempo con cada uno, quién se queda el uso de la vivienda, la pensión de alimentos de los hijos, si procede una pensión compensatoria entre vosotros, y cómo repartís lo que tengáis en común. Cuanto más claro y previsor sea, menos problemas dará después. Un convenio bien hecho piensa en los "¿y si…?": un cambio de trabajo, una mudanza, los gastos extraordinarios de los niños.
Por qué cambia la vía según haya hijos. Cuando hay hijos menores, el convenio no basta con que os guste a los dos: tiene que aprobarlo el Ministerio Fiscal, que vela por que las medidas les protejan de verdad. Por eso ese caso va por el juzgado. Sin hijos menores, la ley confía en el acuerdo de dos adultos y os deja hacerlo en la notaría, sin pisar un juzgado.
Cuánto tarda y cuánto cuesta. Por notaría, una vez está toda la documentación, se resuelve en pocos días. Por juzgado, cuenta con unos meses. En cuanto al coste, depende de vuestra situación y de si hay hijos de por medio, pero un mutuo acuerdo siempre sale bastante más barato que pelearlo en un contencioso, donde cada uno va con su abogado y el proceso se alarga.
Un consejo, de abogada a persona. El mutuo acuerdo no significa que os llevéis de maravilla; significa que preferís decidir vosotros antes que dejar que lo decida un juez que no os conoce. Aunque haya dolor de por medio, casi siempre compensa hacer el esfuerzo de acordar. Yo os preparo el convenio con todo atado y os acompaño en el proceso para que sea lo menos áspero posible.
Si estáis los dos de acuerdo, cuéntame vuestra situación y os digo por qué vía vais y qué necesitáis.
Judit Ríos · Abogada colegiada en el Il·lustre Col·legi d'Advocats de Manresa. Familia, civil y mercantil.